EL FALSO NEGATIVO
DonPalabras
En este caso tenemos un “falso negativo”, ya que no resultó exitoso el crimen de Estado que se aprestaban a cometer los agentes del DAS en Cali; sin embargo creo que el resultado de la operación sigue siendo positivo para ellos, veamos.
Nos encontramos en un contexto preelectoral, con un presidente-candidato con todas las intenciones de ratificarse en su régimen dictatorial más allá de los límites de la legalidad (la legitimidad poco le importa), y con algunos pequeños escollos como los múltiples vicios de forma y los protuberantes impedimentos de fondo que tiene el referendo de la reelección; en este contexto el dictadorzuelo de marras necesita echar mano de aquel seudoconcepto que José Obdulio ha tratado de elaborar: el estado de opinión.
Como recordaremos, el argumento de campaña en los dos casos de Uribe ha sido la guerra, la promesa incumplida de derrotar militarmente a la insurgencia armada le ha servido en dos ocasiones para (junto a la maquinaria electorera y la consabida rapiña de la compraventa de votos) llegar y mantenerse en el solio de Bolívar; en este caso el tema de la FARC EP parece desgastado por sí solo, de manera que se la ha agregado el ingrediente oxigenador: Chávez.
Nuevamente el culebrero (ver El Ilusionista, julio de 2009) convence al pueblo de que su problema está focalizado y de que él es el único que tiene el menjunje adecuado para combatirlo: obviamente, Chávez por sí solo no significa peligro para Colombia, es necesario asociarlo con las FARC EP, demonio que brilla con luz propia y para completar el paquete echar en el mismo saco a la incómoda oposición, pague uno lleve tres.
Es en este contexto que debemos entender los hechos de este sábado 14 de noviembre en Cali: el Encuentro nacional e internacional por el Acuerdo Humanitario y la Paz en Colombia, es un evento convocado por organizaciones civiles y civilistas de distintos orígenes y de distintos órdenes, quienes comparten –entre otras cosas- la idea de que la tragedia colombiana de la guerra no se resuelve con más guerra, sino con salidas políticas socialmente construidas y, reconocen en el acuerdo humanitario una de ellas. Este evento, contó con el respalde de la Universidad Santiago de Cali (si hubiera sido en Univalle, seguramente los hubieran bombardeado desde el cantón Nápoles) y de la Alcaldía de Cali, y con la participación de importantes y respetabilísimas figuras como Iván Cepeda, Piedad Córdoba, Gustavo Moncayo, Jorge Enrique Botero, Campesinos, Estudiantes, Sindicalistas, Dirigentes de oposición, Medios de comunicación alternativos.
Bueno, estos participantes a quienes yo llamo respetabilísimos, el gobierno los ha señalado de terroristas o propagandistas de las FARC EP; tal vez ahí está el meollo del asunto. En un absurdo operativo, con todas las características de ilegalidad pero también con todas las características de estupidez tres agentes del DAS pretendieron llevarse por la fuerza a un dirigente del movimiento campesino en Valle y Cauca, mediante el argumento de una orden de captura que hasta ahora no aparece, agresión que suscitó la reacción de quienes en el evento estaban encargados de la seguridad de los participantes y de otros tantos espontáneos, conocedores de la seguridad democrática. El resultado: los agentes del DAS fueron neutralizados y posteriormente entregados a una delegación de personería municipal y defensoría del pueblo, se evidenció la ilegalidad del episodio, por tanto el dirigente víctima de la agresión no fue detenido, pero tampoco huyó, sino que continuó en el evento.
Como ciudadano del común veo con mucha preocupación este episodio, al punto que hoy me siento temeroso de dirigirme a las oficinas del DAS a renovar mi certificado judicial, pero también me siento temerosos de plantear en algún escenario público o privado mis reparos o diferencias con las políticas del actual gobierno, pero también me siento temeroso de proponer y defender la idea de que la guerra no se resuelve con guerra y me siento temeroso de buscar una salida política al conflicto social y político y su expresión violenta, me siento temeroso de no ser uribista.
Sin embrago ese temor debe vencerse, y hoy me uno a las voces que denuncian estos atropellos, denuncio también la manipulación mediática que hace el director del DAS y la infame sugerencia de que Piedad Córdoba y demás participantes en el evento de Cali protegen a terroristas, además de eso exijo como ciudadano colombiano se inicie un proceso disciplinario contra SANDRA LILIANA NIETO ARZAYUS, C.C. No. 52.524.971 y código 1831, ALEXANDER BENAVIDEZ MONROY, C.C. No. 80.003.932 y Código 1848 y, ADONIO DAZA VELANDIA, C.C. No. 79.705.370 y Código 3915; por la ilegalidad y la estupidez del procedimiento realizado en Cali; así como la apertura de un proceso penal por intento de secuestro.
Conciudadano, esté atento, el DAS anda suelto; no olvide que hasta los más furibistas pueden caer en la trampa de la seguridad democrática.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
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